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lunes, 21 de julio de 2014

Cuba-China, incremento de las relaciones bilaterales

Sumario: Con motivo de la visita del Presidente de la República Popular China a Cuba, el embajador de esa nación asiática en la Isla, Zhang Tuo, se refirió a relevantes asuntos de interés bilateral

Hedelberto López Blanch

¿Cómo evalúa las relaciones Cuba-China. A cuánto asciende el intercambio y que se espera de la próxima visita que realizará el Presidente Xi Jinping a la Isla?

Zhang Tuo.- Cuba fue el primer país latinoamericano en establecer las relaciones diplomáticas con la nueva China. A lo largo de más de medio siglo, las relaciones sino-cubanas han salido airosas de la prueba del tiempo y de las vicisitudes internacionales y se han desarrollado de manera constante. Esas relaciones han sido un ejemplo de la unidad y cooperación de los países en vías de desarrollo. Al entrar en el nuevo siglo, estas son cada día más maduras y de gran vitalidad con amplio contenido de cooperación y aprenden de las experiencias obtenidas en la construcción del socialismo con las respectivas peculiaridades propias.

La visita del Presidente Xi Jinping a Cuba será un gran paso para las relaciones bilaterales, estamos dispuestos a mantener los intercambios de alto nivel con Cuba, las experiencias de gobernación y de desarrollo, incrementar la confianza política mutua, consolidar incesantemente los consensos, profundizar la comprensión y ampliar la cooperación para promover el desarrollo y la prosperidad común.

¿Cuáles son los principales sectores de colaboración?

Zhang Tuo.- China y Cuba colaboran en muchos sectores como la agricultura, el comercio bilateral, la cultura y los espectáculos, la educación superior, la salud, la medicina biológica, el transporte, y otros. Cuba está en pleno proceso de la actualización del modelo económico. Ambos gobiernos tienen muy claro su objetivo que es el de conseguir mayor desarrollo integral en lo económico, social y humano entre otros aspectos. En el marco de las excelentes relaciones bilaterales, habrá mucho por hacer. Existen grandes potencialidades de colaboración y cooperación en todos los sectores.

¿Cómo perciben los empresarios y funcionarios chinos la recién creada Zona Especial de Desarrollo Mariel. Piensa usted que puede ser una gran puerta comercial para toda la región americana?

China fue el primer país extranjero al que el Gobierno cubano escogió para presentar la Zona Especial de Desarrollo Mariel. Los empresarios chinos están cada día más interesados en venir a Cuba para conocer las realidades y oportunidades de negocio. Gracias a la política de reforma y apertura, los empresarios chinos han experimentado un proceso de desarrollo en algo más de tres décadas. Han acumulado experiencias. Tienen poderío e interés en invertir en el extranjero. Cuba es un país hermano y amistoso para China. Ahora bien, Cuba ha decidido establecer una zona especial de desarrollo como la de Mariel, ofreciendo a los inversionistas políticas beneficiosas sobre todo en los impuestos, estableciendo un marco legal al respecto, uniendo algunos aspectos positivos ya existentes tales como la calificación de sus fuerzas laborales, la Zona Especial de Mariel puede ser un polo atractivo para las inversiones chinas. Es una geografía bastante amplia, donde se pueden hacer muchísimas cosas. Gracias a su excelente ubicación geográfica y estratégica y con los esfuerzos de todos los cubanos, Mariel será una gran oportunidad para Cuba, la región y muchos otros países.

¿Cuál es el comportamiento de la economía china en la actualidad y sus principales retos?

Zhang Tuo.- En la actualidad, la economía china marcha de manera estable y se encuentra dentro de un parámetro razonable. La situación del desarrollo económico en el segundo trimestre va mejor que en el primero. Los principales desafíos a que se enfrenta son las presiones causadas por la tendencia a la desaceleración y el desequilibrio entre las diferentes regiones. Pero la economía china no va a hacer un aterrizaje duro debido a dos factores: la urbanización y la industrialización. Es cierto que hay una diferencia muy grande entre la ciudad y el campo, y otra entre las distintas regiones, la estructura industrial no muy es razonable, pero la demanda interna sigue siendo enorme, esto hace posible un crecimiento moderado y alto en el mediano y largo plazo. China continuará implementando una política fiscal activa y una política monetaria relativamente moderada, sin tomar medidas de estímulo fuerte, sino a través de la innovación de las orientaciones y formas del macro control, la combinación del control de los espacios y las direcciones, el fortalecimiento de la prevención y micro control, con el fin de que la economía avance dentro de un espacio prudente. Estamos convencidos de que China conseguirá su objetivo de crecimiento de alrededor del 7.5 % sentando una sólida base para el futuro desarrollo.

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Venezuela y Cuba, blancos de la guerra económica

Los ataques económicos contra Venezuela y Cuba por parte de Estados Unidos han arreciado en los últimos tiempos, debido fundamentalmente a que estas dos naciones han sido y representan hoy los pilares más relevantes de la integración latinoamericana en contra de políticas neoliberales y neocoloniales que trata de imponer Estados Unidos en la región.

Cuba, a partir de 1959 se convirtió en un hueso atravesado en la garganta de las administraciones norteamericanas motivado por las posiciones soberanas e independientes que adoptó su gobierno, lo cual ha sido desde entonces una guía para los pueblos de la región.

Inspirados en ese ejemplo, surgieron varios gobiernos progresistas y democráticos en la zona que fueron atacados por diversas vías desde el poderoso vecino del norte. Ejemplos sobran: Brasil (1964), Bolivia (1964) Panamá (1964) Dominicana (1965), Chile (1973), Perú (1975) Granada (1983), Nicaragua (1979-1999), por citar algunos.

La llegada al poder del líder de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez Frías, abrió un nuevo y amplio espectro para el devenir de los pueblos latinoamericanos, al establecer una estrecha relación con Cuba y brindar una mayor ayuda económica y social a otras naciones de la región, pese a los constantes ataques estadounidenses.

Desde la desaparición física de Chávez, las fuerzas de la derecha antidemocrática de Venezuela, apoyadas y dirigidas desde Washington desataron una fuerte ofensiva en todos los frentes económicos, entre los que se cuentan numerosas acciones terroristas, para intentar derrocar al presidente constitucional Nicolás Maduro.

La enorme arremetida antibolivariana ha contado con la anuencia de los innumerables medios de comunicaciones nacionales e internacionales, dominados por el gran capital, que no han dejado de emitir informaciones agresivas, tergiversadas y difamatorias con el fin de debilitar el amplio apoyo popular con que cuenta el gobierno de Maduro.

Con la anuencia del gobierno bolivariano se han creado en los últimos años varias organizaciones como la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), Petrocaribe, la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), o también se han reforzados otro como el Grupo de Río, ky el Mercado del Sur (MERCOSUR) todos con amplias perspectivas integracionistas.

Como era de esperar, los gobiernos norteamericanos acostumbrados a dominar política y económicamente a la América Latina, considerada como su traspatio, no podía permitir semejante osadía.

En busca de revertir ese accionar latinoamericano, se enfiló hacia Caracas una abarcadora guerra económica encabezada por la oligarquía criolla (con el eje central en Washington) contraria a la política social a favor de la mayoría del pueblo llevadas a cabo por Chávez y continuada por Maduro.

Grupos terroristas asaltaron y destruyeron numerosos centros de atención de salud, fábricas, escuelas secundarias y universitarias; interrumpieron el tráfico, quemaron transportes públicos y hasta asesinaron a varias personas.

Los ataques de la oligarquía también se dirigieron contra la moneda venezolana y el régimen cambiario; se impulsó la especulación, el acaparamiento intencionado y el contrabando con el desvío hacia Colombia de alrededor del 45 % de los productos que entraban al país.

El gobierno venezolano, con prudencia e inteligencia ha logrado con grandes esfuerzos ir controlando la situación pese a que aun persisten las intenciones de tratar de derrocar al gobierno con la ahora llamada política de golpe suave.

En cuanto a Cuba, los ataques financieros para tratar de cercenar su economía se han convertido en un hecho cotidiano en el que diariamente empresas o bancos extranjeros que han mantenido relaciones de intercambio o prestamos con la Isla, han sido perseguidos y multados en aras de llevar hasta lo infinito las leyes extraterritoriales impuestas por el bloqueo económico establecido desde hace más de 50 años por Estados Unidos.

Desde 2007, Washington ha ejercido su inmenso poder político y económico contra más de 25 firmas financieras que realizaban algún negocio o manejaban fondos vinculados con Cuba.

Entre los primeros “sancionados” en 2007 aparecen el banco suizo Bawag que tuvo que cerrar cuentas con un centenar de clientes de origen cubano que residían en esa república alpina. Le siguió el Barclays, el cual ordenó a sus filiales de Londres clausurar las cuentas de dos empresas cubanas: Havana International Bank y Cubanacán, después de que la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (Office of Foreign Assets Control, OFAC) del Departamento del Tesoro ejerciera presiones.

Le siguió la compañía aérea española Hola Airlines, que tenía un contrato con el gobierno cubano para transportar a pacientes que padecían enfermedades oculares y serían atendidos en la llamada Operación Milagro. La extraterritorialidad del bloqueo se reafirmaba.

Recientemente el banco francés BNP-Paribás pagó 8 970 millones de dólares por violar la sugestiva denominación de “embargo” económico y financiero impuesto por la Casa Blanca.

Son numerosos las bancas afectadas y otras estan en vilo, como las francesas Société Géneral y Crédit Agricole; la italiana UniCredit, el Banco de Irlanda, y las alemanas Deutsche Bank y Commerzbank.

Hace pocos días, la empresa de bebidas energéticas Red Bull North America tuvo que pagar 89 775 dólares por filmar un documental en Cuba sin la autorización del Departamento del Tesoro.

Innegablemente que la Casa Blanca ha llegado al extremo para tratar de ahogar económicamente a Cuba y Venezuela, pero los tiempos han ido cambiando en este mundo que ya no es solo unipolar y debe entender que esas políticas estan condenadas al fracaso.

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

viernes, 1 de febrero de 2013

Cuba en CELAC - El necesario impulso a la integración

Avances y desafíos de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) salieron a relucir durante la recién terminada II Cumbre del organismo efectuada en Santiago de Chile, donde también sesionó el primer cónclave CELAC-Unión Europea.

Entre las virtudes se destaca que por primera ocasión en la historia del subcontinente, sus 33 integrantes tengan un mecanismo independiente para discutir los problemas internos y externos sin la presión de Estados Unidos que consideraba a esta parte del mundo como su traspatio y dictaba las líneas políticas, económicas y sociales a seguir, bajo diferentes presiones que llegaban hasta la invasión de sus territorios.

Como antecedentes de su creación se destaca la derrota sufrida por Estados Unidos al tratar de imponer durante la cumbre de las Américas de Mar del Plata en 2005 su plan neocolonizador denominado Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), así como el surgimiento en los últimos años de gobiernos progresistas en la región que impulsan el desarrollo de sus pueblos.

Reunidos en un mismo escenario por los que lucharon los próceres de la independencia como Bolívar, Martí, San Martín, O´Higgins, Sucre, jefes de Estado y Gobierno de los 33 países, con las consabidas diferencias de pensamiento, engrasan el nuevo mecanismo que avanza con preceptos de independencia y soberanía de sus pueblos.

Cuba, con el prestigio internacional ganado en 54 años de Revolución, al recibir la presidencia pro témpore del grupo, tratará de imprimirle el impulso necesario, después de un estancamiento técnico en el último año, para que la CELAC se convierta en un mecanismo de integración y su voz se escuche con más fuerza en los principales foros mundiales, mientras que en el plano regional, se lleven adelante programas de desarrollo a favor de las grandes mayorías.

La Isla del Caribe ha demostrado en muchas ocasiones su experiencia y capacidad de diálogo para limar diferencias y unir a los países del Sur cuyos ejemplos más relevantes han sido el fortalecimiento del Movimiento de Países No Alineados que ha estado en varias ocasiones a punto de fenecer si no hubiera sido por la sabiduría de los dirigentes cubanos.
Asimismo ha alertado sobre las nefastas consecuencias que conllevarían la aceptación de políticas neoliberales cuyos cantos de sirena entonan potencias occidentales en aras de adueñarse de las riquezas naturales de la región, ya sean petróleo, agua, minerales, diversidad biológica.
En ese sentido, mucho dejo por desear la I Cumbre CELAC-Unión Europea, que para este comentarista no debió efectuarse sin haber adoptado el bisoño grupo latinoamericano una línea conjunta a seguir, es decir, una concertación previa entre los Estados miembros.

Europa asistió al cónclave con la idea de buscar fuentes para introducir sus mercancías baratas y poder salir de una crisis que le ha calado hasta los tuétanos.

Pese a que las sesiones de esa Cumbre fue cerrada para que al parecer no se oyeran las voces de los países más progresistas, trascendió que la canciller de Alemania, Ángela Merkel, emplazó a Brasil y Argentina, dos de las economías más avanzadas de la zona, a abrir sus mercados al libre comercio.
La respuesta no se hizo esperar y la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner le respondió que los posibles acuerdos no deben ser como los enunciados con anterioridad que llevaron a la región a una crisis similar a la que padece hoy Europa. Al parecer la Merkel continúa mirando a América Latina como las viejas colonias de antaño.
Es cierto que CELAC enfrenta retos como las diferencias entre países con grandes economías como Brasil, México, Argentina y otros pequeños y vulnerables como las islas del Caribe.
También aparecen grandes contrastes entre países con alto nivel de desarrollo humano relativo y otros con menor adelanto como Haití, a lo que se une la disparidad en la inserción económica tanto externa como interna.
Esas divergencias constituyen desafíos inmediatos para la organización pero florece una concordancia en términos de visión del modelo económico y de inserción internacional hacia el interior de la región que los une. Por eso se hace necesario desarrollar una agenda de cooperación económica para el desarrollo de programas económicos y sociales que ayuden a disminuir la pobreza, las asimetrías y favorezcan la inclusión social y la seguridad alimentaria.

El presidente cubano, Raúl Castro, en su discurso ante la II Cumbre señaló que cerca de 170 millones de latinoamericanos y caribeños viven en la pobreza, de ellos 75 millones de niños. “Estamos obligados a alcanzar progresos considerables en la educación como base del desarrollo económico y social. Nada de lo que nos proponemos, desde la disminución de la inequidad hasta la reducción de la brecha tecnológica y digital, sería posible sin ello”. La eliminación del analfabetismo, como meta primaria, es totalmente alcanzable”.
Agregó que “Con políticas adecuadas y cooperación regional, para proveer un mínimo de recursos a los más necesitados, podríamos dar un salto en pocos años. Debemos ser capaces de promover una arquitectura regional propia, adecuada a las particularidades y necesidades de la América Latina y el Caribe.

En sentido general, la CELAC agrupa a todos los países dentro de un concepto de unión de una América verdaderamente independiente, con posibilidad de desarrollarse e integrarse al mundo en condiciones de equilibrio e igualdad.
En esa misma línea de ideas, la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, significó que la creación de la CELAC “es el logro político más importante de los últimos tiempos en el que toda la diplomacia de los países de América Latina y el Caribe confluye en un solo mecanismo de diálogo, cooperación e integración, que le da a la región un sólido frente de interlocución ante otros bloques, países y zonas del mundo”.

A Cuba le corresponde en el presente año la enorme tarea de consolidar este proyecto integracionista con sus virtudes y desafíos pero siempre con la visión presente y futura de la Gran Patria latinoamericana.
Como puntualizó el presidente cubano, “Vamos construyendo, en la dura realidad, trabajosamente, el ideal de una América Latina y Caribeña diversa, pero unida en un espacio común de independencia política, de control soberano sobre nuestros enormes recursos naturales para avanzar hacia el desarrollo sostenible, la integración regional y el enriquecimiento de nuestra cultura”.
Y es que Latinoamérica, con el ejemplo y la resistencia cubana por más de 50 años y la fuerza que le imprimió el triunfo de la Revolución Bolivariana del presidente Hugo Chávez en 1999, dejó de ser el traspatio intocable de Estados Unidos.

Foto Internet



Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorizacion del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

jueves, 9 de agosto de 2012

MERCOSUR, boomerang contra la derecha regional

Impulso hacia la integración económica

El golpe parlamentario contra el presidente paraguayo Alejandro Lugo, en la continuación del programa elaborado por Estados Unidos para desestabilizar a los gobiernos progresistas de América Latina se convirtió, en esta ocasión, en una de las mayores derrotas de Washington pues el hecho facilitó la incorporación de Venezuela al MERCOSUR e impulsó la integración regional.
Estados Unidos y la derecha latinoamericana le fueron primero con todo, en junio de 2009, a Honduras cuando ese país se integró a la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA), en un intento por destruir la fuerza integradora que recorría el hemisferio sur. El resultado ha sido más pobreza y aislamiento para esa nación centroamericana.

En estos últimos años se han realizado fallidos golpes de Estado contra Venezuela, Ecuador, Bolivia y se ha tratado de desestabilizar internamente a Nicaragua y Argentina.

En junio le tocó el turno a Paraguay cuando las fuerzas de derecha realizaron un golpe de Estado parlamentario contra Lugo, acción que como boomerang, provocó la suspensión de esa nación sudamericana del MERCOSUR y a la par propició la entrada de Venezuela al organismo. 

Desde el 4 de julio de 2006, los miembros del grupo habían aprobado que Caracas formara parte del organismo, decisión refrendada por los parlamentos de Argentina, Brasil y Uruguay pero bloqueada por el Congreso paraguayo. 

Washington nunca pensó que la destitución de Lugo abriría las puertas a Caracas, que fue aceptada inmediatamente en la Cumbre del 29 de junio pasado en Argentina (no se le permitió asistir al sucesor de Lugo, Federico Franco) y oficializada en otra reunión extraordinaria llevada a cabo el 31 de julio en Brasilia.

De esta forma, el MERCOSUR ganó una nueva dimensión geopolítica al incorporar las porciones amazónicas, andina y caribeña, extender el bloque económico desde el extremo sur hasta el norte del continente, y contar con las tres grandes cuencas de los ríos Orinoco, Amazonas y La Plata.

El comercio entre Venezuela y los cuatro países del grupo se elevó, pese al bloqueo durante seis años del parlamento paraguayo, de 2 000 millones de dólares en 2006 a 8 500 millones de dólares en 2011.

Qué aporta Venezuela 

Con las reservas de petróleo más grande del mundo, equivalente a 297 000 millones de barriles, y la perspectiva de elevar la producción hasta 4 000 000 de barriles diarios para el 2014, Caracas aportará su gran potencial energético y las experiencias llevadas a cabo en los últimos años sobre desarrollo integral (salud, educación, vivienda, alimentación) a favor de la población.

No solo será petróleo, gas y petroquímica lo que ofertará a sus socios sino también turismo de playa y productos de la industria metalmecánica, equipos tecnológicos y servicios de comercio electrónico on-line
La nación bolivariana incrementará el intercambio comercial con Brasil, Argentina y Uruguay cuyo primer adelanto fue la firma de sendos convenios en la misma fecha de su incorporación.

A Brasil le compró seis aviones comerciales Embraer E-190 con opción de adquirir otros 14 jets por un total de 900 millones de dólares. Esos modelos son fabricados por la empresa Embraer y contribuirán al fortalecimiento de la línea aérea estatal bolivariana.

Con Argentina se suscribió un acuerdo entre las empresas estatales petroleras de ambas naciones, YPF y PDVSA para la participación conjunta en el megaproyecto de la Faja del Orinoco, además de la venta de crudo a Buenos Aíres.

Asimismo, Montevideo y Caracas anunciaron la creación de una línea de transporte marítimo que comunicará a ambas naciones, con escala en el puerto de Santos, en Brasil. 

La flota constará de tres buques, que transportarán productos pertenecientes a la balanza comercial entre Caracas y Montevideo, como arroz, productos cárnicos y medicamentos.

Al sumarse la nación bolivariana, el MERCOSUR tendrá un Producto Interno Bruto (PIB) de 3 300 millones de dólares (a precios corrientes), que representa el 83,2 % del PIB de Suramérica; una población de casi 300 millones de habitantes, correspondientes a 70 % del total regional, y un territorio de 12,7 millones de kilómetros cuadrados, 72 % del área del subcontinente. 

En 1990, (un año antes de su fundación) el intercambio entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay fue de 4 100 millones de dólares, y en 2011 alcanzó los 104 900 millones de dólares.

Pese a estas realidades, una enorme andanada de críticas, provenientes de políticos y medios de prensa de derecha han tratado de minimizar la integración venezolana al grupo y hasta denigrar a los mandatarios de la organización.

Desde Paraguay se iniciaron las agresiones verbales, encabezadas por el sustituto de Lugo y actual presidente de facto, Federico Franco quien dijo, entre otras cosas, que la llegada de Venezuela al MERCOSUR responde a fines electorales a favor del presidente Hugo Chávez.

Medios de prensa de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos publicaron titulares como: Venezuela entra al MERCOSUR por la ventana; Chávez y sus amigos hacen letra muerta de los tratados y protocolos; El Club de Presidentes, en alevoso acompañamiento, priorizan sus intereses económicos por sobre la letra de la ley. 

Los ataques contrastan con las declaraciones de los mandatarios del grupo. La argentina Cristina Fernández de Kirchner destacó que con “Venezuela el MERCOSUR pasará a ser un actor importante en dos temas fundamentales para el futuro del planeta: la seguridad energética y la seguridad alimentaria”.

El uruguayo José Mujica sentenció que “No es que Venezuela entre al MERCOSUR, es el MERCOSUR que entra en Venezuela, porque es un país de carácter estratégico en América Latina”.

La brasileña Dilma Rousseff señaló que con “la adhesión definitiva de Venezuela el MERCOSUR se convierte en la quinta economía mundial, con un PIB de 3,3 billones de dólares, y se consolida como una potencia en las áreas de energía y producción de alimentos.

Para Hugo Chávez, ahora MERCOSUR “es la locomotora más grande que existe para preservar nuestra independencia” y el proceso energético acelerará el desarrollo integral de los países del sur”.
Ecuador y Bolivia, hasta ahora asociados, han solicitado entrar como miembros plenos lo que le daría más fuerza a la organización. 

Aunque la derecha latinoamericana-estadounidense quiera tapar la realidad, lo cierto es que la unión de Venezuela fortalecerá las economías de sus miembros, reforzará la integración regional y las hará más independiente de la hegemonía que durante décadas ejerció Washington en la región.

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