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martes, 29 de enero de 2013

FMI, donde dije digo, digo Diego

Resulta que tras cinco largos años de obligar a los gobiernos capitalistas de Europa a tomar medidas neoliberales para intentar detener la crisis económica, ahora el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el presidente del Eurogrupo afirman que ese organismo se equivocó a la hora de valorar el impacto de la austeridad en las naciones del viejo continente.

Nada más simple que reconocer con unas palabras la enorme realidad que sufren millones de familias en Europa Occidental que han visto como se desvanecen sus sueños de la noche a la mañana y van a parar a las filas de los desahuciados, los desempleados y de los pobres.

Pero para limpiar sus culpas, el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard agregó que el "error" del organismo internacional fue a la hora de recomendar recortes a los gobiernos europeos pues estos no
supieron entender que el compromiso de las autoridades con la  austeridad acabaría con el crecimiento.

Parece que Blanchard no recuerda bien las numerosas reuniones de la llamada troika (Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo (BCE) y FMI) con los gobiernos en crisis económica, durante las cuales
presionaban y aun presionan para que impongan medidas drásticas contra los sectores públicos y obligarlos a pagar las deudas contraídas al precio que fuera necesario.

El informe presentado por Blanchard, titulado Errores en el Pronóstico de Crecimiento y Multiplicadores Fiscales reconoce que "los pronósticos subestimaron significativamente el aumento del desempleo y
la caída de la demanda interior con la consolidación fiscal",  El documento agrega que en el caso de Grecia, el desvío en aumento de la deuda, a pesar de los recortes de gasto, fue mayor de lo esperado y
si se hubieran constatado esos errores habría llevado a la entidad a recomendar medidas de austeridad menos severas en el caso de España y Portugal para evitar un deterioro masivo de las economías de estos
países.

De todas formas, el economista jefe del FMI trata de salir a flote cuando concluye: "los resultados no quieren decir que la consolidación fiscal sea indeseable, ya que las economías avanzadas deben ajustar
sus presupuestos ante el aumento de sus deudas y que los resultados a corto plazo son uno de los factores que deben estudiarse en caso de recomendar nuevos recortes.

Claro que Blanchard debió de explicarles los deslices cometidos por su organismo a los millones de griegos, irlandeses, españoles, portugueses, italianos, británicos y franceses que han sido lanzados a
las calles ante la pérdida de sus empleos que les impiden pagar los altos alquileres y hasta la alimentación de sus familias.

Las obligadas reformas laborales impulsadas por la troika, motivaron un enorme desempleo en la Eurozona que según la Oficina de Estadísticas Comunitaria EUROSTAT, se sitúa en 11.8 % y en la Unión
Europea (27 países) en 10,7 %. España marcha a la cabeza de ese negativo índice con 26,6%, seguido de Grecia, 26 %.

Otro que acaba de expresar sus desavenencias con las medidas, es el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker que a pocos días de dejar su cargo (febrero) declaró en el Parlamento Europeo que los ajustes se diseñaron para aplastar a los más débiles y dijo que los
ministros de Finanzas solo siguen los dictados de la CE, el BCE y el FMI, “cuya legitimidad democrática no es clara”.

Cuando aun estaba dentro del “agua” como jefe del grupo que agrupa a  los ministros de Finanzas de la Eurozona, Juncker no se atrevió a señalar con tanta elocuencia los numerosos errores cometidos y en esta
ocasión hasta acusó a algunos países del bloque (sobre todo Alemania y Francia) de beneficiarse de la crisis por dos males que aquejan a las naciones del sur: el riesgo país y la fuga de capitales.

El todopoderoso Juncker que durante años dirigió y hasta obligó a los ministros de Finanzas del Eurogrupo a acatar las presiones de la troika, ahora también se retracta de su dócil accionar y de haber
llevado a varios países del viejo continente a una crisis económica y financiera de la cual no saben como salir.

Para concluir su diatriba, el también primer ministro de Luxemburgo, puntualizó que Berlín y París no tenían nivel para sacar a Europa de la crisis y que ya muchos se estaban cansando del dictado alemán.

El escepticismo ante lo que pueda ocurrir por el estancamiento de la  crisis, pende como espada de Damocles sobre las naciones con economías capitalistas avanzadas.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE),  en un informe titulado Perspectivas Económicas Mundiales , aseguró que se registra “una significativa pérdida de confianza en el orbe” achacable a los ajustes, al desempleo y a un menor comercio
internacional.

La OCDE, que reúne a 34 países con grandes economías, explicó que al comienzo la crisis solo fue financiera pero ya devino en estructural a partir de la crisis fiscal y los números rojos en Estados Unidos y los Estados centrales de la Eurozona.

Y al igual que los casos anteriores citados, la organización subrayó en su informe que “el impacto negativo de los programas de ajuste ha sido mucho más importante de lo previsto, y que las medidas de
austeridad implementadas han reducido el crecimiento económico de los 34 miembros en hasta 1,25 puntos porcentuales en 2012.

En contra de sus anteriores planteamientos, la OCDE aconseja a los  miembros de la zona euro a “no aprobar más ajustes pues descarrilan sus objetivos de reducción de déficit”.

Por primera vez la organización dibujó un panorama futuro con objetividad al afirmar que de seguir la Eurozona con la aplicación de medidas de austeridad no habrá en el mundo suficientes desiertos para
la travesía de la crisis que le espera.

Pero pese a esas retracciones de los poderosos organismos, la pregunta clave aún queda en el aire. ¿Se habrán dado cuenta que las políticas neoliberales lejos de aminorar la crisis lo que hacen es
profundizarlas y acelerarlas?

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorizacion del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

viernes, 25 de enero de 2013

Venezuela engrasa su locomotora económica


La República Bolivariana de Venezuela despidió el 2012 con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 5,5 % que clasifica entre los más altos a nivel mundial y se espera que en 2013 alcance cifra similares o superiores con la reciente entrada del país en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR).

Contra los pronósticos de las fuerzas opositoras y de los medios de comunicación que anunciaban “desastres económicos” para la nación sudamericana, resultó sumamente satisfactoria los adelantos obtenidos a través del recién concluido año, pese a los embates que representaba la profunda crisis económica que padecen Estados Unidos, Europa y Japón.

Además, el aumento del PIB venezolano va en constante correspondencia con el crecimiento del bienestar de vida de su población debido a los programas sociales que se han puesto en acción desde la llegada al poder en 1999 del presidente Hugo Chávez.

En contraposición, en varios países de la región se incrementa el PIB pero las ganancias son extraídas por las grandes transnacionales o van a parar las arcas de las minoritarias personas ricas, mientras que la población sufre hambre, miseria e insalubridades.

Por nueve trimestres consecutivos la economía de la República Bolivariana se expandió lo cual permitió un incremento significativo de la demanda agregada interna, el consumo y las inversiones, en los sectores público y privado.

Para acallar a los opositores y críticos que señalan como uno de los grandes problemas del gobierno venezolano que solo su poderío se basa en los ricos yacimientos petrolíferos del país, los datos han sido aleccionadores: la actividad económica no petrolera creció 5,7% con una incidencia de 4,4 puntos en el aumento total del PIB. Mientras, el sector petrolero experimentó un aumento de 1,4 %, que según explicó el presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Nelson Merentes, ese desempeño se mantiene dentro de las tendencias históricas de una rama de la economía sujeta a cuotas de producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Merentes significó en rueda de prensa que la meta era de 5 % en PIB, y en 2011 fue de 4,2 %. “Los número negativos quedaron atrás, ahora Venezuela entra en una fase de desarrollo y se ubica entre los cinco países con mayor crecimiento en Latinoamérica”, agregó.

El titular del BCV explicó que el aumento económico fue impulsado por los sectores de la construcción (16,8%), comercio (9,2%), actividades no petroleras y privado, y sobre todo de una serie de de proyectos e inversiones dirigidos a la inclusión social de la población.

Este aspecto ha sido fundamental pues al darles mayor participación a los numerosos habitantes (cerca del 70 %) que antes de 1999 vivían en estado de pobreza, el poder adquisitivo de los ciudadanos aumentó y la economía interna se retroalimenta constantemente.

Uno de los índices a destacar ha sido la disminución de la tasa de desocupación que cerró en 2012 con solo 6,4%, debido a las políticas económicas y sociales que se han desarrollo en el país.

El presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE), Elías Eljuri informó recientemente que en agosto el desempleo alcanzó 7,9 % mientras septiembre y octubre fue de 7,3 %. La disminución ha sido progresiva, pues añadió, desde 1999 hasta 2012 se han generado 4 millones de empleos formales en el país.

Datos estadísticos señalan que el empleo formal ha crecido de 48,3 % a 57,5 %, alrededor de 9,2 puntos porcentuales, y la informalidad descendió de 51,7 % a 42,5 %.

Si los dividendos que antes se obtenían por las ventas de petróleo y derivados se extraían del país por las empresas trasnacionales ahora estan destinados al bienestar del pueblo lo que ha permitido que en 2011 la pobreza por hogar se ubicó en alrededor del 21,2 % y la extrema en 6,5 %.

Antes de 1999 la primera se situaba en cerca del 70 % y la segunda en 25 %.

En la mejoría del nivel de vida ha influido la construcción de nuevas viviendas con amplias facilidades que ofrece el gobierno (en ocasiones en forma gratuita) para que los ciudadanos puedan adquirirlas. En Caracas y en las principales ciudades venezolanas comienzan a desaparecer los miles de tugurios levantados por la población de escasos recursos en épocas anteriores.

Entre mediados de 2011 y finales de 2012 se construyeron en el país 346 718 casas lo que posibilitó cumplir el plan trazado al 99 % de la meta establecida para la Gran Misión Vivienda de 350 000 unidades.

En 2012 se erigieron 200 080 inmuebles, 147 642 fabricadas por el sector público (74 %) mientras el sector privado construyó 52 438 (26 %). Este sector creció un 16,8 % el pasado año.

Para la Gran Misión Vivienda se destinaron en los dos últimos años 98 mil millones de bolívares y para 2013 la cifra prevista es de 56 mil millones de bolívares, en un proyecto que estipula 380 000 nuevas unidades.

A la par se han puesto en funcionamiento otras 20 empresas para la fabricación de insumos para la construcción por lo cual se aseguran la mayoría de los materiales destinados a esas obras como cemento, servicios sanitarios, cables eléctricos, sin la necesidad de importarlos a altos costos.

Con la reciente entrada de Venezuela en el MERCOSUR, este país tendrá asegurado otro gran mercado donde colocar sus cada vez más diversificadas producciones lo que augura una mayor estabilidad económica para los próximos años.


Por: Hedelberto López Blanch
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