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lunes, 24 de noviembre de 2014

Un TPP para beneficio de las transnacionales

Tras la visita del presidente Barack Obama a China para participar en la cumbre Asia-Pacífico (APEC) y visitar varios países del área, volvió a evidenciarse el interés de Estados Unidos por concluir la firma del acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP) cuya aprobación podría cercenar las condiciones de vida de millones de ciudadanos de los países envueltos, mientras beneficiaría a los grandes monopolios y empresas transnacionales.

Las negociaciones del TPP comenzaron en 2006 entre Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur, en 2008 se unieron Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Perú y Vietnam. En los últimos tres años se han efectuado numerosas reuniones en las que ha primado un secretismo extremo, con la finalidad de que los habitantes de esas naciones no conozcan sus verdaderos objetivos.

Durante la gira, Obama se esforzó por presionar a los restantes miembros para que concluyeran lo antes posible ese acuerdo comercial (con amplios vestigios políticos) que eliminaría los aranceles sobre los bienes y servicios, y cambiaría las regulaciones de mano de obra, contratación pública, empresas de propiedad estatal, propiedad intelectual y protección del medio ambiente.

Además, el Tratado representaría una amplia puerta de entrada para Washington y sus compañías transnacionales hacia las economías asiáticas, donde China representa un gran factor de competencia.

Sin embargo, cada día aparecen reticencias para concluir el acuerdo debido al destape por medios alternativos como Wikileaks o de diferentes instituciones, sobre el contenido de capítulos que hasta hace poco eran secretos. La opinión publica y hasta congresistas de esas naciones comienzan a tomar conciencia de la profundidad del asunto.

Resultan muy interesantes los comentarios realizados por la doctora Margaret Flowers, de la organización Médicos por un Programa Nacional de Salud, al referir que “aunque el TPP esta siendo llamado un acuerdo comercial, en cambio es una importante toma de poder por parte de las grandes corporaciones”

En declaraciones al Instituto para la Precisión Pública (Institute for Public Accuracy) agregó que "el texto incluye 29 capítulos, y solo cinco tratan sobre comercio. Los restantes se centran en los cambios que las empresas multinacionales no han sido capaces de aprobar en el Congreso, (de EE.UU.) como las restricciones a la privacidad en Internet, el aumento de la protección de patentes, un mayor acceso a los litigios y una mayor desregulación financiera".

Congresistas en Washington estan cautelosos y tienen miedo de que al concluirse el acuerdo, una nueva ola de compañías estadounidense abandonen el país para asentarse en otras naciones, lo cual provocará aumentos de desempleo y profundización de su caída económica.

En el entramado de anexos y adiciones a la ley que regirá el TPP, han trabajado 600 asesores de diversas corporaciones como las farmacéuticas, Monsanto (agroindustrial), Chevron (petrolera), Barrick Gold (minera), Cargill, Nestle (alimentos), casi todas agrupadas en la poderosa organización empresarial Council of the Americas-Americas Society, con sede en Nueva York.

Wikileaks descubrió tres importantes capítulos que afectarán enormemente la soberanía de las naciones que rubriquen el proyectado tratado: medio ambiente, inversiones y propiedad intelectual.

Observen como serán las ataduras: sobre medio ambiente y las inversiones, los Estados no tendrán ningún derecho a cuestionar el accionar de las empresas que se establezcan en sus territorios y se les brindarán facilidades para explotar la flora y la fauna.

Se estipula que no se les podrá imponer legislaciones estatales para el control de pesticidas, medidas de protección ecológica, seguridad alimentaria ni sanciones fiscales.

Las disposiciones permitirían a las empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras, demandar a los Estados ante tribunales internacionales por el entorpecimiento de sus negocios, supuestos daños a sus intereses por aplicar regulaciones o medidas de protección, y les permitiría recibir millonarias compensaciones de esos gobiernos con el consecuente deterioro económico para sus habitantes.

Recordemos que bajo el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) tres compañías agroindustriales de Estados Unidos impusieron querellas contra México para impedir compensaciones por la inundación en esa nación de productos de maíz subsidiados y por el desplazamiento de campesinos que se quedaron sin subsistencia.

De esa forma lograron que los contribuyentes mexicanos pagaran más de 160 millones de dólares a tres compañías: 33,5 millones a ADM/Tate & Lyle; 70,3 millones a Cargill y 58,3 millones a Corn Producers Int.

Son numerosos los casos en que las transnacionales, con la ayuda de los llamados tribunales para “resolver” litigios internacionales, impongan multas a los países en desarrollo, como la demanda que hizo Doe Run al Estado peruano por 800 millones de dólares, basado en el supuesto argumento de que ese gobierno ejercía un trato injusto al exigirle el cumplimiento de las normativas medioambientales en La Oroya, una de las zonas más contaminadas del mundo.

El referido a la propiedad intelectual, entre otras prerrogativas, ofrece a las transnacionales farmacéuticas ampliar sus exclusivas patentes, lo cual perjudica a millones de personas de las naciones miembros a acceder a medicamentos genéricos muchos más baratos. O sea, es un ataque directo contra cualquier política que intente ampliar los servicios públicos de salud.

En conclusiones, son muchos más los perjuicios que las ventajas que conlleva para la mayoría de los habitantes de esas naciones alcanzar la firma del Tratado Transpacífico de Asociación Económica. Hay que continuar divulgando y explicando su alcance para que las transnacionales y los países poderosos no cierren más el cerco económico y político mundial.

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Neoliberalismo contra niños europeos



Si a usted le preguntaran en qué país cree que el 36,3 % de los niños son pobre, seguro que pensaría en alguna nación de África, América Latina o Asia.
Pero estaría completamente equivocado pues esa peyorativa situación ocurre en España, uno de los 10 países con más alto Producto Interno Bruto (PIB).

Oxfam, una Organización inglesa No Gubernamental, recogió datos recientes publicados por el Fondo de Naciones Unidas para la Educación y la Infancia (UNICEF) donde denuncia que el país ibérico ocupa el tercer puesto en Europa entre las naciones más desiguales, solo superado por Grecia y Letonia.

Desde que estalló en 2008 la crisis económica mundial (iniciada en Estados Unidos) los gobiernos del Partido Socialista Obrero Unificado (PSOE) primero, y del Partido Popular (PP), después, han hundido a España en una espiral económica descendente al imponer profundas medidas de austeridad.

En ese sentido, los más afectados, según Oxfam, han sido los menores pues el porcentaje de niños pobres creció en esos seis años de 23,2 al 36,3 %. Cuando el PP llegó al poder en 2011, la cifra era de 28,2 %.

El gobierno del PP, encabezado por Mariano Rajoy, aprobó el pasado octubre una nueva reforma fiscal que según los analistas, desatará una mayor desigualdad que la actual en la cual el 10 % más rico de la población tiene una renta superior al 90 % restante.

La ONG puntualiza que de los 46 millones de habitantes, existen 11 millones 750 mil excluidos con una alta tasa de pobreza infantil, desempleo juvenil y abandono escolar.

El informe de la UNICEF va más directo al reprochar que con las políticas del PP, “en España se han ajustado las prestaciones por desempleo, para la atención de los hijos y se ha eliminado la asignación universal por nacimiento”

En los últimos meses se han acrecentado por todo el país las manifestaciones de las ONGs agrupadas en la Alianza Española contra la Pobreza para denunciar “la violación de los derechos humanos y la amenaza a la democracia” impulsada por las reformas fiscales del gobierno, la que le disminuye progresivamente los impuestos a los más ricos.

Recordemos que cuando arreció la crisis a mediados de 2010, el gobierno de José Rodríguez Zapatero, realizó recortes sociales bajo la presión de la Unión Europea y eliminó la única ayuda a las familias con hijos que existía, la ley de prestación por nacimiento o adopción, la que había sido aprobada en 2007.

Además, se redujo de 500 a 291 euros, la prestación por hijo a cargo de la Seguridad Social para menores de 3 años.

Las consecuencias no se hicieron esperar y hoy en la nación ibérica alrededor de 3 millones de niños viven por debajo de la línea de pobreza.

Las familias españolas han perdido el equivalente a diez años de mejoras en sus ingresos, solo superados por las familias griegas, que han perdido catorce años.

Pero el Fondo de Naciones Unidas para la Educación y la Infancia en su informe “Los niños de la recesión: el impacto de la crisis económica en el bienestar infantil en los países ricos”, no solo analiza a España.

Asegura que “millones de niños padecieron los efectos inmediatos y directos de la recesión (más que otros grupos vulnerables como los ancianos) y muchos de ellos sufrirán sus consecuencias de por vida”.

Para la UNICEF el empobrecimiento de los infantes es generalizado pues ha ocurrido en la mitad de los cuarenta países analizados, los más ricos del mundo.

En la negativa lista aparecen Islandia, Grecia, Letonia, Estonia, Lituania, Croacia, Irlanda, España, Italia, Francia como los países donde más se incrementó la pobreza infantil.

Islandia, Grecia, Letonia, Croacia e Irlanda son las naciones donde más aumentó ese índice, todos con crecimientos mayores al 10 % y liderados por el 20,40 % de Islandia. Les siguen Lituania, España, Luxemburgo, Italia,

Aunque en ocasiones los números tienden un poco a confundir, es necesario citarlos para que se comprenda que en este mundo por la injusta globalización neoliberal, la gran mayoría de la población resulta la más perjudicada, pese a que viva en países ricos.

Observen los números aportados por la UNICEF: Grecia aparece como el país con mayor tasa de pobreza infantil con un 40,5 %; seguido de Letonia (38,2 %), España (36,3 %), Israel (35,6 %) y México (34,3 %). Cifras similares se observan en jóvenes que no tienen posibilidad de acceso al estudio o al trabajo a los que se denominan internacionalmente, “ninis”

El informe anual de la institución Credit Suisse, denominado Global Wealth Databook sobre riqueza mundial revela lo mal que se están poniendo las cosas para la gran mayoría de la población del planeta.

El 1 % más rico del mundo, que era dueño de un poco menos de 100 billones de dólares en 2011, ahora posee casi 127 billones de dólares. Por cada dólar que poseían hace solo tres años, ahora tienen un dólar y cuarto, afirma Credit Suisse.

Los hechos demuestran que las medidas de austeridad implementadas en las naciones del viejo continente y también en Estados Unidos, han afectado a la población más vulnerable, han estancado las economías y en contraposición, elevado el capital de la minoría rica.

Para salir de ese abismo será necesario y urgente adoptar programas sociales. Esperemos que los gobiernos no continúen sordos.

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Latinoamérica hacia menos neoliberalismo

Aunque es innegable que todas las naciones del mundo y en particular América Latina se han tenido que adaptar a un mundo globalizado, eso no quiere decir que se acepte en su forma más agresiva y en su lugar se busquen sistemas más beneficiosos a la mayoría de la población.

Las tres últimas elecciones presidenciales ocurridas en la región han demostrado que la adopción de amplias políticas sociales por gobiernos progresistas, pueden asestarles golpes estratégicos a las fuerzas neoliberales y al capital monopólico pese a estas contar con los principales medios de comunicación los cuales les han asegurado durante décadas esa hegemonía.

El pasado 5 de octubre, el presidente boliviano Evo Morales Ayma, primer líder indígena que llegó al poder en 2006, se alzó con un rotundo triunfo al obtener más del 60 % de los votos y demostrar que sus políticas sociales han penetrado profundamente en la economía, en el corazón y en la mente de sus coterráneos.

Recordemos que Bolivia antes del gobierno de Evo, era uno de los países más pobres y atrasados de América Latina. En 2006, el Producto Interno Bruto (PIB) era de 6 000 millones de dólares y ahora es de 34 000 millones.

Las reservas internacionales pasaron de 1 300 millones a 15 000 millones de dólares y el crecimiento promedio anual ha sido de 5,5 %.

Los avances son notables en todos los sectores pues por ejemplo, en 2006 nueve de cada 10 bolivianos de origen campesino eran extremadamente pobres, sin tener acceso al agua potable, electricidad, salud, educación y casi ninguna alimentación. Datos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), indican que la pobreza extrema bajó de 68,2% en 2003 a 22 % en 2013.

Se logró eliminar en pocos años el analfabetismo y hoy la mayoría de esas personas continúa estudios para alcanzar el sexto grado. Más de 4 000 médicos

se han graduado en Cuba y la atención sanitaria se extiende a todo lo largo y ancho de la nación.

Evo le ha dado una atención especial a los pobres, campesinos e indígenas que fueron explotados durante siglos y esa política resultó fundamental en su reelección.

En Brasil, la presidente Dilma Rousseff alcanzó la reelección en segunda vuelta con el 51,6 % de los sufragios y el Partido de los Trabajadores (PT) logró así la victoria en las cuatro últimas elecciones, pese a la campaña desestabilizadora que llevaron adelante las fuerzas de derecha y los medios de comunicación como O´Globo, O Estado de Sao Paulo, Veja, Folha y otros internacionales como The Economist y Wall Street Journal.

Tras la llegada de los gobiernos del PT en 2003, el crecimiento ha sido constante y si en 2007 ocupaba el décimo lugar por su PIB, en 2008 superó a Canadá, en 2009 a España; en 2010 a Italia y a finales de 2013 estaba a pocos puntos de Gran Bretaña que ocupa la sexta posición.

La inmensa asimetría que existía entre ricos y pobres se redujo con la puesta en marcha de programas sociales y, escuchen bien, más de 34 millones de personas salieron de la pobreza.

Los índices de penuria se redujeron de 42 % en 2002 a 20 % en 2013; la tasa de desempleo es de solo el 4,9 %, la más baja en toda la historia.

Desde la llegada de Lula al poder se iniciaron varios proyectos sociales como Hambre Cero, Brasil sin Miseria, Universidad para Todos, Mi casa, Mi vida, Bolsa Familia y Primer Empleo que facilita a los jóvenes el acceso al mercado laboral, además de los subsidios distribuidos y el aumento del 53 % del salario mínimo.

Como complemento directo se suma la financiación de la escolaridad infantil y la elevación del número de puestos de trabajo, además de construirse o estar en ejecución, dos millones de viviendas para personas de bajos recursos. Estos programas han aumentado el poder adquisitivo de la población lo cual ayuda al desarrollo del país.

Por ultimo, el Frente Amplio de Uruguay, en esta ocasión encabezado por Tabaré Vázquez, salió

airoso en las elecciones con la aprobación del 46 % de los votos pero deberá ir a una segunda confrontación con el contrincante del Partido Nacional, Luís Lacalle.

Los uruguayos están eligiendo entre dos formas de gobernar distintas. Antes que el Frente Amplio llegara al poder con Tabaré en 2005, miles de nacionales habían sido dejados en situación crítica.

Los gobiernos neoliberales anteriores llevaron al país a una profunda crisis que explotó a partir de 2002 y que provocó un 20 % de desempleo, 40 % de pobreza, 5 % de indigencia, el colapso de la infraestructura pública, en especial escuelas y hospitales.

La presidencia de Tabaré y de su antecesor, José Mujica, revertieron esa situación con la adopción de políticas sociales que disminuyeron drásticamente el desempleo y la pobreza, a la par que se captaron nuevas inversiones, se construyeron escuelas, liceos y hospitales, y se ampliaron el desarrollo energético, las tecnologías de la comunicación, las ciencia aplicada al agro, y se recuperaron para la producción numerosas empresas. Más de 50 000 uruguayos recobraron o mejoraron su visión mediante la Operación Milagro.

Fundamental ha sido que estos tres movimientos que agrupan a las mayorías en Bolivia, Brasil y Uruguay (MAS, PT y FA, respectivamente) realizan políticas a favor de las poblaciones desposeídas, unen sus fuerzas para acelerar la integración latinoamericana y consolidan las posiciones progresistas en organismos regionales e internacionales como CEPAL, UNASUR, CELAC, ONU, UNICEF, FAO, OMS.

Innegablemente que América Latina esta cambiando para bien de las grandes mayorías. 

Habló para Radio Miami, Hedelberto López Blanch.