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miércoles, 13 de noviembre de 2013

El sucre camina con sus propios pies

Utilizando un atinado símil, se puede asegurar que el sucre, moneda virtual que acordaron los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) para sus transacciones comerciales, ha dejado de ser un recién nacido y ya camina con sus propios pies.  


La V Reunión del Consejo Monetario del Sistema Unitario de Compensación Regional (sucre), sesionó en Managua a finales de octubre para estudiar los avances alcanzados, aplicar nuevas medidas para su consolidación y aportar mayor seguridad a las actividades financieras de ese mecanismo de compensación.

El presidente del Consejo Monetario y del Banco Central de Venezuela, Eudomar Tovar, informó que en solo tres años de gestión, el sucre incrementó de manera significativa su intervención en las operaciones comerciales que desarrollan las naciones miembros.

Se conoció en la cita que en apenas tres años de iniciado este sistema, ya se contabiliza un saldo de 800 millones de sucres, equivalente a 1 000 millones de dólares, mientras estan en curso otras importantes transacciones de compra venta.  

Con la intención de tener una unidad contable que facilitara el intercambio comercial entre sus miembros sin depender del billete verde y ante la crisis económica mundial y la consecuente caída del valor del dólar, los miembros del ALBA comenzaron en noviembre de 2008 a estructurar y analizar los asuntos técnicos, financieros y legales para adoptar el sucre.

Su constitución oficial tuvo lugar el 16 de octubre de 2009 cuando los presidentes de las naciones del ALBA firmaron el documento durante la VII Cumbre del bloque efectuada en Cochabamba, Bolivia. Uno de sus objetivos fue que posteriormente se fuera fortalecimiento para formar una unidad de reserva.

Además, primó el interés estratégico de Venezuela, Cuba, Bolivia y Ecuador, (sus fundadores) en fortalecer el uso del sucre en sus exportaciones pues resultaba una plataforma ágil, confiable y a la par reducía los costos operacionales, en un marco de respeto a la soberanía, complementariedad productiva y la solidaridad.

En enero de 2013, Nicaragua entró a formar parte del sistema después de ser aprobado por la Asamblea Nacional y en marzo de este año tuvo lugar la adhesión formal de Uruguay con lo cual el mercado total abarca a unos 78 millones de habitantes.

Si en 2010 solo se registraron seis transacciones que sumaron 10 millones de sucres (12 millones de dólares) el saldo actual se eleva a 800 millones de sucres, o sea, alrededor de 1 000 millones de dólares.

Desde un principio, el valor se estableció en 1,25 dólar y esta respaldado por la asignación de cada país en moneda nacional y otra en divisas que son utilizados por los Bancos Centrales. 

El sistema tiene tres instancias: el Consejo Monetario Nacional, la Cámara Central de Compensación y Pagos, y el Comité de Fondo de Reservas y Convergencia Comercial.

El Consejo representa el máximo órgano donde los miembros tienen el mismo derecho independientemente del volumen comercial de que dispongan, lo cual no ocurre en otros mecanismos financieros capitalistas como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial, donde los que más aportan, controlan a su antojo las negociaciones.

Una de las funciones principales del Consejo, es la de distribuir a cada país (o sea, a los Bancos Centrales) un monto determinado de sucre con el que funcionarán.

Las operaciones en moneda virtual, aprobadas por el Consejo Monetario, pasan por la Cámara Central y si en un período de seis meses, algún país ha gastado la asignación, liquidará el déficit en divisas, o si por el contrario resultó acreedor, deberá entregar los sucres y recibirá divisas.

Tovar puntualizó durante el evento que los beneficios trascienden el ámbito mercantil al estimular cadenas productivas, ingresos, empleos y consumo por parte de la población, bajo la perspectiva del ALBA de privilegiar inclusión social y combate contra la pobreza.

Entre las mercancías que se han intercambiado hasta el presente, aparecen productos agrícolas, químicos y de líneas blancas (equipos), llantas, piezas y partes de vehículos, medios automotores, alimentos e insumos para la construcción de viviendas.  

Para Alberto Guevara, presidente del Banco Central de Nicaragua y cuyo país tiene en proceso nuevas operaciones en sucre por el equivalente de 211 millones de dólares, el sistema es una importante herramienta para la construcción de una nueva arquitectura financiera regional, capaz de aminorar la dependencia de divisas externas y sentar bases a fin de fomentar comercio justo e integración.

Otra ventaja consiste en que al usar la moneda virtual, disminuyen costos transaccionales, lo cual resulta importante para pequeñas y medianas empresas, al bajar sus erogaciones por concepto de comisiones bancarias y evitar pérdidas debido al canje de divisas, pues cobros y pagos se realizan en las monedas locales de cada país.

Cada día se comprueba en la práctica las palabras pronunciadas por el presidente de Ecuador, Rafael Correa cuando en la VII Cumbre del ALBA en Cochabamba, explicó que  cuando el dólar es usado en las transacciones entre países, Estados Unidos "está captando parte de la producción nuestra", en base a lo que se conoce en términos económicos como "ingreso por señoreaje”.

Quien emite la moneda, dijo, se lleva parte de la producción y seguidamente recordó la frase de un intelectual, "Denme el poder de emitir moneda en su país, y me reiré de sus leyes".

Con el sucre, por tanto, la dependencia y el control del dólar sobre la economía de sus miembros se minimizan.



Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

ALBA, ocho años de avances económicos


La mayoría de los incrédulos no creyeron que la iniciativa surgida en La Habana el 14 de diciembre de 2004, que por entonces se nombró Alternativa Bolivariana para América Latina, iba a fortalecerse y convertirse en uno de los mecanismos de integración y desarrollo más importantes para la región.

En contraposición, sus fundadores, los presidentes Hugo Chávez de Venezuela y Fidel Castro de Cuba, sabían que esa sería una de las formas más exitosas para combatir el proyecto estadounidense de crear un Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) que amenazaba con amarrar de forma neoliberal y neocolonial, a toda la zona con ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

El ALCA fue derrotado por los jefes de Estado latinoamericanos durante la IV Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata, Argentina, en 2005 aunque no obstante, Estados Unidos firmó tratados de Libre Comercio con algunos países de la región, al estilo del rubricado con México en 1994 que mantienen al estado azteca atado de pies y manos al gigante del Norte.

El ALBA, que por iniciativa de Chávez pasó en 2007 a denominarse Alianza en vez de Alternativa, surgió con cuatro premisas fundamentales en sus relaciones: cooperación, solidaridad, complementación y respeto a la soberanía de los países.

Esos principios y la realización de un intercambio justo han posibilitado que su membresía continúe creciendo. Bolivia se adhierió en 2006; Nicaragua en 2007; la Mancomunidad de Dominica y Honduras en 2008 (este último país sale tras el golpe de Estado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya); Antigua y Barbuda, Ecuador y San Vicente y las Granadinas en 2009.

Durante la celebración del Octavo aniversario del bloque efectuado en Caracas, el vicepresidente venezolano Nicolás Maduro enfatizó que el presente objetivo de la Alianza es incrementar el comercio entre sus miembros, consolidar el Banco del ALBA y las transacciones a través del Sistema Único de Compensación Regional de Pagos (SUCRE).

Esa moneda virtual con un valor de 1,25 dólares, surgió en octubre de 2009 para facilitar el intercambio comercial entre sus miembros sin depender del billete verde y que se fortalezca posteriormente para formar una unidad de reserva.

En 2011 se efectuaron 431 operaciones mediante ese mecanismo por un monto de 271 millones de sucres y en 2012 la cifra llegará a 1 000 millones, principalmente entre Venezuela, Ecuador, Bolivia y Cuba. El parlamento nicaragüense aprobó recientemente su integración a ese sistema.

Se espera que los intercambios mediante el SUCRE ocupen el 30 % del comercio interno de la Alianza en los próximos años.

Para 2013 está programada la consolidación del aumento de la inversión industrial y del Banco del ALBA. Este último nació en 2008, durante la IV Cumbre del organismo, con un capital autorizado de 2 000 millones de dólares y 1 000 millones de dólares de capital suscrito para financiar proyectos de impactos sociales que, por tener un plazo de recuperación largo, generalmente no son asumidos por la banca comercial.

Durante la XI Cumbre efectuada en Caracas en febrero de 2011, los jefes de Estado y Gobierno acordaron crear el fondo de reserva del Banco con la incorporación del 1 % de las reservas internacionales de sus miembros con monedas libremente convertibles y con oro, para tener mayor fuerza económica.

En esa ocasión se explicó que la capitalización del Banco es fundamental para la integración financiera, mediante inversiones estratégicas que permitan apuntalar la nueva arquitectura productiva regional y disminuir la dependencia de los organismos financieros internacionales como el BM y el FMI cuyos accionares políticos han sido históricamente desastrosos para los países del sur.

En esa Cumbre se puso de manifiesto la pujanza del Grupo tras los pedidos de Surinam, Santa Lucía y Haití de integrarse al bloque, primeramente como miembros especiales y después con plenos derechos y deberes.
Auspiciado por el ALBA y por iniciativa del presidente Chávez, en 2005 surgió PETROCARIBE mediante el cual Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) financia parte de la factura a mediano y largo plazos a cerca de 20 miembros, e incluye la posibilidad de hacer pagos en bienes y servicios.

Si la voluntad solidaria de la Revolución Bolivariana con los países de la región no se hubiera puesto de manifiesto a través de PETROCARIBE, la situación económica de sus integrantes sería sumamente grave, debido al desmedido aumento en los precios de los hidrocarburos.

A partir de 2007 se instauraron las bases para los llamados proyectos y empresas Grannacionales, en alusión a la concepción de Patria Grande esbozada por Simón Bolívar hace dos siglos.

Las empresas Grannacionales se han formado en forma bilateral o en conjunto en las áreas de educación, cultura, salud, energía, minería, telecomunicación, transporte, vivienda, vialidad, alimentación. También pueden participar otros países con la aprobación de sus miembros.

Los programas sociales han sido impulsados con fuerza sobre todo la atención médica de los habitantes, extensión de la educación, eliminación de poblados insalubres, servicios de agua potable y de alcantarillado y solución de los problemas alimentarios.

Tres países, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, fueron declarados por la UNESCO libres de analfabetismo con ayuda del programa cubano Yo Si Puedo, mientras se impulsa la participación masiva de los pobladores en la enseñanza primaria, secundaria y universitaria.

La atención médica, que ha llegado hasta sectores antes olvidados como los discapacitados, se ha extendido por la geografía de las naciones del ALBA.

Son muchos los aciertos de este bloque de integración solidaria latinoamericana que ha tenido que enfrentar también desafíos como el golpe de Estado contra uno de sus miembros, Honduras, así como las intentonas golpistas contra Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Pero resulta innegable que el ALBA, a ocho años de fundada, se ha convertido en el segundo bloque de importancia geoestratégica que impulsa la eliminación de las injusticias, inequidades y pobrezas dejadas durante décadas en la región por el saqueo de gobiernos estadounidenses, las compañías transnacionales, el FMI y el BM. Como afirmó en una ocasión el presidente Chávez, “El ALBA es la unión para ser libres”.

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorizacion del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 2 de octubre de 2012

Nicaragua por los caminos del ALBA

El complejo de refinación petrolera y petroquímica, "El Supremo Sueño de Bolívar", cuya ejecución marcha a un 25 %, quedará concluido en 2019 y generará 5 000 empleos directos. Además de satisfacer las demandas internas, le permitirá a la nación nicaragüense exportar derivados del crudo por puertos del Atlántico y del Pacífico.

El gobierno sandinista de Nicaragua continúa dando pasos hacia la satisfacción económica y social de su población con la ayuda de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).
La Asamblea General (Parlamento) acaba de aprobar la construcción del complejo de refinación petrolera y petroquímica denominado El Supremo Sueño de Bolívar, que cuenta con una inversión de 6 000 millones de dólares. 

La obra, que ya marcha a un 25 % de ejecución, se levanta en la zona costera del Pacífico, en el municipio Nagarote, departamento de León, 90 kilómetros al noroeste de Managua y cuando concluya tendrá una capacidad para procesar 150 000 barriles de petróleo diario. 

La primera fase del megaproyecto comprende el movimiento de tierra, construcción de tanques de alimentación, plantas de refinación y de llenado de gas licuado. En la segunda se instalará un oleoducto interoceánico que llevará el combustible del Pacífico al Atlántico y en la tercera etapa se erigirán plantas para la producción de polietileno, polipropileno y cloruro de polivinilo. 

La obra quedará concluida en 2019 y generará 5 000 empleos directos y además de satisfacer las demandas internas, le permitirá a Nicaragua exportar derivados del crudo por puertos del Atlántico y del Pacífico, lo cual contribuirá al desarrollo y modernización de su economía, impulsará la creación de nuevas obras sociales y de infraestructura, así como un mayor desarrollo empresarial. 

La mayor parte de la inversión será sufragada por Venezuela que creó con Nicaragua la empresa mixta Albanisa. China también participa en la ejecución.
En 2006, el presidente venezolano Hugo Chávez comenzó a impulsar la construcción de varias refinerías en diferentes países mediante acuerdos dentro del ALBA y con los países pertenecientes a PETROCARIBE y PETROSUR. 

La iniciativa se debió porque para los países pobres que carecen de yacimientos petrolíferos, el gasto y la dependencia es devastadora pues deben importar derivados de todo tipo con los apabullantes valores que ha alcanzado el petróleo en el mercado internacional. 

Según informaciones de organismos internacionales, de los 193 miembros plenos de las Naciones Unidas, solo 96 tienen en sus territorios refinerías pero más de la mitad no son dueños de las instalaciones. Las grandes corporaciones energéticas dominan y controlan el proceso de refinación. 

Venezuela ha firmado en los últimos años, acuerdos similares con Cuba, Ecuador, Haití, Brasil, Dominica, entre otros. Chávez declaró en una ocasión a Telesur que "en vez de tener las refinerías en el Norte, hemos decidido tenerlas aquí, en el entorno geopolítico de nuestra América". 

El reciente triunfo del presidente Daniel Ortega, en las pasadas elecciones generales en Nicaragua le permitirá a esa nación centroamericana continuar avanzando en sus proyectos económicos y sociales. 

Desde 2007 en que los sandinistas llegaron nuevamente al poder después de 16 años de regímenes neoliberales y pro estadounidenses, grandes avances han ocurrido en el país en aras de mejorar la precaria situación que padecían sus habitantes con 70 % de la población en la pobreza. 

En los primeros cinco años de sandinismo, la economía creció a un ritmo entre 3 % y 4 % anual, aumentaron las exportaciones de azúcar, ganadería bovina, café, granos, y oro, tras la reapertura de la mina La Libertad.
Asimismo, se logró la estabilidad monetaria con aumento de reservas internacionales; se reafirmó la política de libertad de empresas y mercados justos; se puso énfasis en promover el aumento de la producción y el progreso social expresado en las políticas de alivio a la pobreza y de mejoramiento del nivel de vida de los sectores más humildes. 

Como se ha hecho patente, muchas de las mejoras se han realizado con el apoyo del ALBA. Ortega y su equipo de gobierno pusieron en marcha, desde 2007, varios programas sociales para canalizar recursos a las personas humildes entre los que se destacan: Hambre Cero, Los Techos, Usura Cero y el Bono Solidario para beneficio de cientos de miles de trabajadores, jubilados, amas de casa y menores de edad. 

En pocos meses, con la ayuda de Venezuela y Cuba, sacaron al país de la profunda crisis energética que provocaban apagones de hasta 16 horas diarias. La campaña de alfabetización con la utilización del método cubano Yo Sí Puedo resultó un rotundo éxito, que permitió a la UNESCO declarar a Nicaragua en 2009 como el tercer país de América Latina libre de ese flagelo. 

Se construyeron o adaptaron varias decenas de hospitales y policlínicas con equipos de alta tecnología por todo el territorio nacional para ofrecer servicios gratuitos a la población, a la par que miles de sus ciudadanos recobraron la visión, sin costo alguno, mediante la Operación Milagro, auspiciada por La Habana y Caracas. 

Una enorme obra humana fue realizada por todo el país, denominada Todos con Voz que analizó, descubrió y comenzó a atender a personas con discapacidad o cualquier otro problema de salud.
Ahora, con el proyecto El Supremo Sueño de Bolívar, Nicaragua da nuevos pasos para sacar a su pueblo de la inmensa pobreza en que durante más de un siglo lo mantuvieron regímenes pro norteamericanos y neoliberales impuestos desde Estados Unidos. 


Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorizacion del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.