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lunes, 27 de octubre de 2014

¿Caída intencional del petróleo?

En unos pocos meses los precios del petróleo han caído vertiginosamente y varios analistas consideran que se debe a una estrategia de Estados Unidos para debilitar a Rusia y a Venezuela.

Al primero, Washington lo continúa viendo como su eterno contrincante, y al segundo lo rechaza por haber realizado desde 1999 la Revolución Bolivariana encabezada por el líder histórico Hugo Chávez, quien nacionalizó la empresa petrolera y devolvió al pueblo las riquezas que se obtienen de ese producto.

Publicaciones científicas señalan que los esquistos bituminosos son rocas que alojan en sus poros materia orgánica, pudiendo producir gas o petróleo y que desde 1840 existen industrias modernas de extracción del componente conocido como “shale oil”.

El descubrimiento de crudo en Medio Oriente a mediados del siglo XX paralizó su desarrollo, el cual se retomó ante el aumento de los costos del combustible a comienzos del 2000.

En pocos años, la tecnología del gigante norteamericano para realizar el “fracking” o rompimiento de napas geológicas, se ha depurado y con ello ha aumentado considerablemente la extracción del shale oil. Para su obtención, se utiliza un agresivo proceso de producción: perforación de pozos, fractura de las rocas de esquisto con explosivos, hidrogenación, pirolisis o disolución térmica. La Agencia de Información Energética de Estados Unidos (EIA por sus siglas en inglés) informó que la producción de petróleo de esquisto en ese país aumentará en octubre en unos 97 000 barriles por día (bpd) debido a los crecimientos que se producen en las formaciones de Eagle Ford y Bakken.

La EIA augura que antes de 2016 la nación producirá unos 9,6 millones de barriles de crudo diarios, aproximadamente la mitad provendrán de hidrocarburos de formaciones compactas.

Mientras, la producción de gas natural de esquisto crecerá en 571 millones de pies cúbicos en octubre respecto del mes anterior, hasta los 43 mil millones de pies cúbicos. Este rápido crecimiento ha provocado la euforia en Washington pues se piensa en la posibilidad de que en poco tiempo pase de importador a exportador de hidrocarburos lo que le daría una autonomía energética que ha estado buscando desde hace décadas. Ya se habla de que reducirá las importaciones de gas peruano y de petróleo venezolano.

Un informe de la organización Estudios de Política Exterior de España puntualiza que “los pozos de esquisto son finitos, caros y ofrecen una reducida tasa de recuperación de petróleo. Los operadores han sobrestimado el volumen de las reservas y la situación económica de las empresas se deteriora por lo que la euforia que desató la revolución del esquisto no tiene razón de ser”

La gran propaganda impulsada por los medios de comunicación occidentales y los consorcios que explotan ese combustible, han divulgado que el shale oil es mucho menos contaminante que el carbón y el petróleo crudo. Sin embargo, varios estudios aseguran que esa explotación es altamente tóxica y esta dañando las napas, lo cual podrían provocar desastres naturales futuros. Lo cierto es que ese incremento inflado o no por Estados Unidos, ha motivado que el precio de los hidrocarburos haya bajado en más de un 20 % en los últimos meses y de una cotización que alcanzó entre 100 y 110 dólares el barril, ahora se sitúa entre 78 y 90 dólares.

Algunos analistas y expertos sospechan que la drástica caída se deba a acciones llevadas en conjunto por Estados Unidos y varios países del Medio Oriente, en particular Arabia Saudita, para debilitar las economías de Rusia y Venezuela.

Riad ha informado que para evitar perder clientes ante los nuevos competidores que se están presentando, no va a recortar su producción pese a la baja de los precios en el mercado internacional. En esa dirección aumentó su producción en septiembre y rebajó los precios a sus clientes en Asia. Kuwait y Argelia también han argumentando que no pueden permitirse reducir la extracción.

Así las cosas, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que ya tiene 54 años de creada, se encuentra en una encrucijada que puede llevarla hasta su extinción.

Este organismo fue creado en 1960 por Arabia Saudita, Irak, Irán, Kuwait y Venezuela. Posteriormente se adhirieron a la Organización: Qatar (1961), Libia e Indonesia (1962), Emiratos Árabes Unidos (1967), Argelia (1968), Nigeria (1971), Ecuador (1973) y Gabón (1975). En la actualidad, la OPEP reúne a once países: Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Venezuela, Qatar, Indonesia, Libia, Emiratos Árabes Unidos, Argelia, Nigeria. Ecuador y Gabón la abandonaron.

En el horizonte se otea que los intereses de países individuales han empezado a diferenciarse de los de la organización de forma muy drástica lo cual puede continuar aumentando en los próximos meses.

En los últimos tiempos se visualiza que aquella mínima cooperación existente entre sus miembros se ha ido deteriorando y ponen en crisis a la organización.

En una reciente alocución, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó que desde Estados Unidos se desarrolla una campaña contra el precio internacional del petróleo, con la que se afecta de forma económica a Rusia (produce 10 millones de barriles diarios) junto a otras

naciones productoras de hidrocarburos. El jefe de Estado señaló que Washington tiene una guerra contra Rusia con sanciones y ataques a su moneda, el rublo. Añadió que el gobierno Bolivariano solicitará ante la OPEP acciones para proteger la estabilidad de los precios internacionales de los hidrocarburos. Tanto Venezuela como Rusia han reafirmado que resistirán los embates contra sus producciones petroleras. Mientras tanto habrá que esperar hasta cuando Estados Unidos podrá mantener grandes extracciones de shale oil, a cuyos yacimientos los expertos le calculan una explotación entre tres y cinco años. 

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


sábado, 25 de octubre de 2014

¿Tapar el sol con un dedo?

Mientras los medios de comunicación de Miami intentan minimizar las misiones humanitarias y de salud que durante más de 50 años ha realizado el gobierno cubano a favor de los pueblos del mundo, dos periódicos con enorme influencia mediática y que además no tienen ninguna afinidad por el gobierno de la Isla, han reconocido la importante decisión cubana de ser los primeros del planeta en ir a ayudar a los pueblos africanos que sufren la epidemia del ébola. 

Un libelo de Miami, en aras de sembrar la incertidumbre entre los cubanoamericanos, publicó recientemente que los médicos cubanos que contrajeran esa enfermedad no podrían regresar a la Isla. Tamaña desinformación que se cae por su propio peso pues para Cuba, cualquier ser humano, y en especial su pueblo, es mucho más importante que el tesoro más grande del mundo. 

En sentido opuesto a esa peyorativa campaña, el diario de mayor importancia en Estados Unidos, el The New York Times puntualizó en un editorial que “Cuba podría terminar jugando el papel más destacado entre las naciones que están trabajando para refrenar la propagación del virus”. 

La publicación señala textualmente: “El pánico que ha generado la epidemia alrededor del orbe no ha producido una respuesta adecuada por parte de las naciones que tienen la capacidad de contribuir. Aunque Estados Unidos y otros países han ofrecido su disposición a dar dinero, únicamente Cuba y unas pocas organizaciones no gubernamentales están proporcionando lo que se necesita con mayor urgencia:

profesionales médicos dispuestos a atender pacientes”. 

Después de explicar que los países de África occidental necesitan urgentemente apoyo internacional pues ya han sido afectados más de 450 profesionales y 4,450 pacientes han muerto, el editorial del New York Times puntualiza: 

“Es lamentable que Washington, el principal contribuyente financiero a la lucha contra el ébola, no tenga vínculos diplomáticos con La Habana, dado que Cuba podría terminar desempeñando la labor más vital. En este caso, la enemistad tiene repercusiones de vida o muerte, ya que las dos capitales no tienen mecanismos para coordinar sus esfuerzos a alto nivel”. 

Y agrega, “para la administración Obama, este dilema tiene que enfatizar la idea de que los frutos de normalizar la relación con Cuba conlleva muchos más beneficios que riesgos”. 

Por su parte, el diario El País, que acostumbra a tergiversar y denigrar todo lo que provenga de la Isla, en esta ocasión no le quedó más remedio que reconocer que “Cuba se ha colocado en primera línea de la campaña internacional para combatir el virus del ébola en África y prevenir su expansión”. Añadió que “el presidente Raúl Castro ratificó su intención de enviar dos nuevos contingentes de médicos cubanos a Liberia y Guinea, durante la cumbre extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) convocada por La Habana con carácter de emergencia para coordinar esfuerzos en la lucha contra la enfermedad”. 

El País indicó que Raúl Castro explicó en su intervención que el grupo se sumará a los 461 especialistas y enfermeros que en las últimas semanas se entrenaron en Cuba para atender la emergencia, y que a principios de mes llegaron a África occidental. 

Más de 4 000 cooperantes cubanos de la salud trabajan actualmente en 32 países africanos y están en disposición de incorporarse "al esfuerzo preventivo contra el ébola". 

Castro, concluyó el escrito de El País, llamó a un esfuerzo internacional coordinado por Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud y subrayó su voluntad de trabajar codo a codo con todos los países, incluyendo a Estados Unidos". 

Mientras, The New York Times cerró su editorial con una verdad irrefutable: “Es indispensable reconocer que la labor de los especialistas cubanos contribuye al esfuerzo mundial. Sin embargo, las autoridades estadounidenses, insensiblemente, se han rehusado a indicar si estarían dispuestos a brindar algún tipo de apoyo”. 

Tras la Cumbre del ALBA, los jefes de Estados y todos los delegados a la reunión, visitaron el
Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí y conversaron con los galenos internacionalistas. 

Este miércoles, Raúl Castro y altos dirigentes del gobierno, despidieron en la Terminal aérea de La Habana a otro nuevo grupo de 91 colaboradores, 53 con destino a Liberia y 38 a Guinea Conakry, de ellos 39 médicos, 48 enfermeros. El 67 por ciento tiene menos de 50 años. Esa es la enseñanza humanitaria de la Revolución cubana.

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.