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domingo, 7 de diciembre de 2014

La yuanificación de la economía mundial

Las transacciones y acuerdos ocurridos en los últimos meses alrededor de la moneda china, indican fehacientemente que el mundo financiero apuesta por el yuan como una nueva divisa internacional que a pasos agigantados recorta la hegemonía del dólar.

Los datos no mienten: si en 2011 solo 900 instituciones financieras operaban en todo el orbe con yuanes (también llamado renmimbi), en 2014 ya son 10 000 las que realizan transacciones con esa moneda.

Dos grandes estocadas a favor del renmimbi ocurrieron en este mes de noviembre. China logró concluir amplios acuerdos comerciales con Canadá para usar en los intercambios el yuan en vez del billete verde.

Recordemos que Ottawa es el primer socio comercial de Washington con un intercambio promedio anual de 635 000 millones de dólares.

Canadá se convirtió de esa forma en el abanderado de América del Norte en introducir esa moneda en sus negociaciones. Con anterioridad, ambas naciones debían comprar grandes sumas de dólares estadounidenses para efectuar sus intercambios lo cual aumentaba los costos y atrasaban los contratos.

Con la diversidad de mercancías y ventajas financieras que China ofrece, los analistas aseguran que el comercio futuro entre ambos países se triplicará en poco tiempo.

El otro estratégico golpe al dólar ocurrido también en noviembre, al rubricarse un acuerdo con Qatar, sobre todo por la relevancia que tiene ese país como miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

El convenio estipula realizar intercambios directos (swaps) de divisas entre Beijing y Doha, con la utilización de yuanes, lo cual puede impulsar a otras naciones integrantes de la OPEP a efectuar sus transacciones con esa moneda, con el consecuente golpe a los llamados petrodólares, impuesto desde hace décadas por Estados Unidos.

La OPEP fue creada en 1960 por Arabia Saudita, Irak, Irán, Kuwait y Venezuela. Más tarde se adhirieron, Qatar (1961), Libia e Indonesia (1962), Emiratos Árabes Unidos (1967), Argelia (1968), Nigeria (1971), Ecuador (1973) y Gabón (1975), pero estas dos últimas la abandonaron. Sus once miembros son: Irán, Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Venezuela, Qatar, Indonesia, Libia, Emiratos Árabes Unidos, Argelia, Nigeria.

Desde 1944 Estados Unidos no había sentido una amenaza tan inminente para la hegemonía del dólar como en la actualidad. En ese año, con los acuerdos efectuados en bretton Word, Washington logró que el dólar se estableciera como moneda de reserva mundial y su valor lo garantizaban sus grandes acumulaciones de oro.

Después en la década de 1970, alcanzó un acuerdo con la OPEP para que todas sus actividades comerciales se realizaran solo con el billete verde, mientras a la par le garantizaría un rearme militar a Arabia Saudita y protegería a las monarquías del Golfo de posibles invasiones o amenazas internas.

El convenio ha motivado desde entonces, una demanda artificial de dólares pues si algún país quiere adquirir petróleo en Kuwait, Argelia o Arabia Saudita, por ejemplo, antes debe comprar dólares estadounidenses en el mercado de cambios para pagar por el suministro.
Como el crudo se convirtió en la mercancías más comercializadas del mundo, gran cantidad de naciones optó por el dólar como moneda de reserva.
De ahí, la relevancia de ese convenio entre China y Qatar, pues abre al yuan un camino al mercado del petróleo de la OPEP y su futura aceptación en toda la zona del Medio Oriente.

Ya son 24 naciones las que han abierto sus puertas a las negociaciones con el renmimbi y todo hace indicar que el diapasón se continuará abriendo.

En esa misma dirección y debido a las absurdas sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea con Rusia, el intercambio de esta nación con China aumentó en un 800 % entre enero y septiembre de 2014.

Ambos países han impulsado la cooperación en sectores claves como el energético y financiero con millonarios convenios y planean alcanzar en 2020 un volumen comercial de 200 000 millones de dólares (equivalentes en sus monedas nacionales).

Alrededor de 100 bancos comerciales rusos han abierto sus cuentas correspondientes y ahorradores comunes para hacer transacciones en yuanes.

Ya no son solo países asiáticos, latinoamericanos, de Europa del Este y América del Norte como Canadá los interesados en acogerse a la pujanza que el yuan esta marcando en el mercado financiero mundial.

Esto lo confirma la reciente conversión de euros a yuanes que comenzó a realizarse en Frankfurt, Alemania, la llamada capital financiera de Europa.

Para convertir en renmimbi en una divisa de comercio global, China ya tiene acuerdos con centros financieros, como Hong Kong, Taipéi, Singapur, Malasia, Seúl, París y Londres y pronto abrirá en Australia.

Ahora Frankfurt pasa a ser el principal centro financiero de Europa en obtener el derecho de liquidar y arreglar pagos en yuanes tras la firma del protocolo de entendimiento entre el Banco Federal Alemán y el Banco Popular Chino.

De esa forma, los bancos con permiso de liquidación les facilitan el acceso al yuan a prestamistas alemanes y a sus respectivos clientes, y se ahorran costes al permitir que los euros sean directamente convertibles a la divisa china sin necesidad de llevarlas a dólares.

Existen otros datos financieros y económicos que apuntan al indetenible paso del yuan para convertirse en los próximos años en una importantísima moneda de reserva mundial que será un gran contrincante para el predominio del dólar. 





Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Un TPP para beneficio de las transnacionales

Tras la visita del presidente Barack Obama a China para participar en la cumbre Asia-Pacífico (APEC) y visitar varios países del área, volvió a evidenciarse el interés de Estados Unidos por concluir la firma del acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP) cuya aprobación podría cercenar las condiciones de vida de millones de ciudadanos de los países envueltos, mientras beneficiaría a los grandes monopolios y empresas transnacionales.

Las negociaciones del TPP comenzaron en 2006 entre Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur, en 2008 se unieron Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Perú y Vietnam. En los últimos tres años se han efectuado numerosas reuniones en las que ha primado un secretismo extremo, con la finalidad de que los habitantes de esas naciones no conozcan sus verdaderos objetivos.

Durante la gira, Obama se esforzó por presionar a los restantes miembros para que concluyeran lo antes posible ese acuerdo comercial (con amplios vestigios políticos) que eliminaría los aranceles sobre los bienes y servicios, y cambiaría las regulaciones de mano de obra, contratación pública, empresas de propiedad estatal, propiedad intelectual y protección del medio ambiente.

Además, el Tratado representaría una amplia puerta de entrada para Washington y sus compañías transnacionales hacia las economías asiáticas, donde China representa un gran factor de competencia.

Sin embargo, cada día aparecen reticencias para concluir el acuerdo debido al destape por medios alternativos como Wikileaks o de diferentes instituciones, sobre el contenido de capítulos que hasta hace poco eran secretos. La opinión publica y hasta congresistas de esas naciones comienzan a tomar conciencia de la profundidad del asunto.

Resultan muy interesantes los comentarios realizados por la doctora Margaret Flowers, de la organización Médicos por un Programa Nacional de Salud, al referir que “aunque el TPP esta siendo llamado un acuerdo comercial, en cambio es una importante toma de poder por parte de las grandes corporaciones”

En declaraciones al Instituto para la Precisión Pública (Institute for Public Accuracy) agregó que "el texto incluye 29 capítulos, y solo cinco tratan sobre comercio. Los restantes se centran en los cambios que las empresas multinacionales no han sido capaces de aprobar en el Congreso, (de EE.UU.) como las restricciones a la privacidad en Internet, el aumento de la protección de patentes, un mayor acceso a los litigios y una mayor desregulación financiera".

Congresistas en Washington estan cautelosos y tienen miedo de que al concluirse el acuerdo, una nueva ola de compañías estadounidense abandonen el país para asentarse en otras naciones, lo cual provocará aumentos de desempleo y profundización de su caída económica.

En el entramado de anexos y adiciones a la ley que regirá el TPP, han trabajado 600 asesores de diversas corporaciones como las farmacéuticas, Monsanto (agroindustrial), Chevron (petrolera), Barrick Gold (minera), Cargill, Nestle (alimentos), casi todas agrupadas en la poderosa organización empresarial Council of the Americas-Americas Society, con sede en Nueva York.

Wikileaks descubrió tres importantes capítulos que afectarán enormemente la soberanía de las naciones que rubriquen el proyectado tratado: medio ambiente, inversiones y propiedad intelectual.

Observen como serán las ataduras: sobre medio ambiente y las inversiones, los Estados no tendrán ningún derecho a cuestionar el accionar de las empresas que se establezcan en sus territorios y se les brindarán facilidades para explotar la flora y la fauna.

Se estipula que no se les podrá imponer legislaciones estatales para el control de pesticidas, medidas de protección ecológica, seguridad alimentaria ni sanciones fiscales.

Las disposiciones permitirían a las empresas privadas, tanto nacionales como extranjeras, demandar a los Estados ante tribunales internacionales por el entorpecimiento de sus negocios, supuestos daños a sus intereses por aplicar regulaciones o medidas de protección, y les permitiría recibir millonarias compensaciones de esos gobiernos con el consecuente deterioro económico para sus habitantes.

Recordemos que bajo el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) tres compañías agroindustriales de Estados Unidos impusieron querellas contra México para impedir compensaciones por la inundación en esa nación de productos de maíz subsidiados y por el desplazamiento de campesinos que se quedaron sin subsistencia.

De esa forma lograron que los contribuyentes mexicanos pagaran más de 160 millones de dólares a tres compañías: 33,5 millones a ADM/Tate & Lyle; 70,3 millones a Cargill y 58,3 millones a Corn Producers Int.

Son numerosos los casos en que las transnacionales, con la ayuda de los llamados tribunales para “resolver” litigios internacionales, impongan multas a los países en desarrollo, como la demanda que hizo Doe Run al Estado peruano por 800 millones de dólares, basado en el supuesto argumento de que ese gobierno ejercía un trato injusto al exigirle el cumplimiento de las normativas medioambientales en La Oroya, una de las zonas más contaminadas del mundo.

El referido a la propiedad intelectual, entre otras prerrogativas, ofrece a las transnacionales farmacéuticas ampliar sus exclusivas patentes, lo cual perjudica a millones de personas de las naciones miembros a acceder a medicamentos genéricos muchos más baratos. O sea, es un ataque directo contra cualquier política que intente ampliar los servicios públicos de salud.

En conclusiones, son muchos más los perjuicios que las ventajas que conlleva para la mayoría de los habitantes de esas naciones alcanzar la firma del Tratado Transpacífico de Asociación Económica. Hay que continuar divulgando y explicando su alcance para que las transnacionales y los países poderosos no cierren más el cerco económico y político mundial.

Por: Hedelberto López Blanch
Se publica con autorización del Autor y mediante una licencia de Creative Commons Respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.